Bienvenido a somos muy perros
23
Feb
Actualidad
¿Perros peligrosos ?

Ante la nueva alarma social con los ataques de perros de presa y el tema de la peleas y como profesional del mundo canino voy a expresar mis opiniones al respecto, espero que sean de un modo constructivo.

Como gran amante de las razas de presa tengo que decir que tuve mi primer presa canario con 14 años y soy gran conocedor de la raza , me desplace hasta tenerife para conocer su historia.

Hoy hablaré en general de mi perspectiva al respecto.

El perro es un animal que desde hace miles de años ha sido manipulado genéticamente para satisfacer las necesidades del ser humano, esa manipulación radica en potenciar capacidades, pastoreo, desconfianza, presa, caza, cobro entre otras. Debido a esta potenciación de capacidades en algunos casos sin ningún tipo de control debido a gran lucro de la cría podemos enfrentarnos a cualidades en los perros que sean más difíciles de controlar  que otros, en las consideradas razas de presa está claro que es lo que se potenció. Por eso y debido siempre al ser humano estas razas están dotadas de un instinto superior que en algunos casos puede ser motivo de conflicto.

Estadísticamente y como profesional de la Educación Canina dentro de mis consultas no trato más a unas razas que a otras , y me atrevo a decir que las razas de presa es las que menos trato en particulares , quizás si más en protectoras y refugios.

Entiendo la agresividad desde dos puntos de vista:

Una forma de resolver determinadas necesidades a nivel del individuo como territorialidad o instinto sexual, marcadas por su genética.

Desde este punto de vista podemos plantear que ciertos individuos tengan más capacidad de resolver dichos instintos de un modo agresivo, y de ahí derive su potencial de peligrosidad, en este caso cualquier raza en la que se potencie la territorialidad con motivo de defensa o guarda del territorio podrá tener este matiz. Si tenemos en cuenta esto podemos estar hablando de muchas razas, no solo las consideradas PPP. Si valoramos esta perspectiva existen muchos perros con esta carga instintiva sea de la raza que sea y nuestro único objetivo es educar a canalizar esa conducta hacia otras socialmente aceptables. Un trabajo que requiere de mucha responsabilidad y conocimiento del individuo. Algo de lo que mucha gente no está por la labor y que sí que puede coincidir en algunos tipos de razas consideradas PPP precisamente porque así se crearon.

Y la relacionada con la adaptación al entorno que les rodea:

Esta es la forma de agresividad más común para mí, está relacionada con la incapacidad del individuo de resolver lo que el entorno le plantea y está ligada a las emociones y a la capacidad de gestionarlas en determinadas situaciones,  principalmente el miedo es la causa de que se deriven conductas agresivas en perros .El  miedo es un mecanismo de defensa que tienen los perros al igual que las personas. Cuando un perro siente miedo tiende como primera opción la expresión del mismo y posteriormente la huida. Como humanos no sabemos reconocer esas señales en algunos casos e imposibilitamos a nuestro perro a poder resolverlo de forma consciente y autónoma. De ahí es donde se deriva la conducta agresiva debido al estrés y la frustración que le incapacita resolver el conflicto, el perro desata una reacción agresiva de forma inconsciente. Una vez creada esa situación el perro  asocia mediante un condicionamiento  ese estado emocional y lo vincula al estímulo que lo desencadenó (perro,persona,etc) propiciando la repetición del mismo una y otra vez pudiendo confundir en muchos casos y considerándolo de una forma errónea “agresivo” .

Esto es básicamente y explicado de forma muy reducida el principal problema de la agresividad por miedo, estrés o frustración. Nuevamente la solución pasa por una buena educación en donde el propietario deba entender y empatizar con lo que a su perro le pueda crear miedo, estrés o frustración y ayudarle a canalizar o gestionar esas emociones a través de técnicas de desensibilización o contra condicionamiento. En definitiva la salud emocional o el temperamento genético esta es nuestras manos y ellos nunca tienen la culpa de la manipulación que el ser humano ejerce sobre ellos, por ello como profesional reivindico la conciencia de la tenencia de cualquier animal respetándolo desde su individuo y ayudarle a aceptar su condición y su entorno.

Mi gran reto en esta profesión es llevar este mensaje a todo aquel que lo necesite y ayudarle a conseguirlo.

Simpre le estaré agradecido a mi fiel compañero NEO (foto) que fue el que despertó en mi esta gran profesión y amor por los perros , un beso amigo!! allá donde estes.

Raúl Hernández Llorente

Educador Canino Profesional