Bienvenido a somos muy perros

alimentacion

¿Cuánto debe comer mi perro?

La cantidad de comida y las veces que demos de comer a nuestro perro a lo largo del día son esenciales para evitar que el animal no engorde demasiado o, por el contrario, no ingiera los nutrientes necesarios. Saber elegir bien la comida del can y sacarlo a pasear para que haga ejercicio son factores cruciales para evitar la obesidad canina pero no sirven de nada si damos a nuestro perro más cantidad de comida de la que necesita.

 

 Elegir la comida de tu perro es fundamental para asegurar que lleva una vida saludable y equilibridad, pero también lo es la cantidad de comida que le das. Así, en función de la edad y el tamaño de tu mascota deberás darle unas cantidades u otras.

Hasta los 4 meses de edad, todos los cachorros necesitan ingerir de 4 a 5 comidas al día. Durante los primeros meses los perros necesitan alimentarse bien para crecer y desarrollarse correctamente, es por ello que esta es la etapa en la que deberemos darle más veces de comer. A partir del mes y medio de vida, deberás empezar a darle comida de cachorro mezclada con agua, y, poco a poco, ir rebajando la cantidad de agua hasta darle pienso seco. Las razas pequeñas deben comer 5 veces al día, las grandes 4 porque tienen un crecimiento y desarrollo más lento.

Intenta crear una pauta de alimentación dándole las comidas siempre a las mismas horas. Esto es muy importante para establecer una rutina en el perro. Recuerda que los cans son animales que necesitan seguir unas normas y los primeros 6 meses son los más adecuados para empezar a marcar las pautas, tanto de alimentación como de adiestramiento.

De los 4 a los 6 meses, debes pasar a darle a tu perro 3 comidas al día. La mayoría de las razas, a los 4 meses se encuentran en la mitad de su desarrollo, pesan la mitad de lo que pesarán de adulto y, por ello, debemos rebajar una comida. En caso de razas pequeñas, serán 4 veces por día.

A partir de los 6 meses, tu perro empieza a ser adulto y debes darle 2 comidas diarias. Es muy importante saber cuántas veces darle de comer a tu perro para que crezca sano y fuerte. Pasados los 8 meses de edad, o el año si es de raza gigante (gran danés), puedes continuar con las dos comidas o bajar a una, dependerá de si prefieres racionarle la comida o dársela de una sentada.

En cuanto a la cantidad de comida de perro que debes darle por ración dependerá, sobre todo, del tamaño y peso de tu can. En general, los perros deben comer el 2 o 3% de su peso total, de manera que lo más recomendable es que consultes a tu veterinario, mires la tabla de recomendaciones del pienso o te documentes sobre la cantidad ideal que necesita la raza de tu can.

No obstante, existen algunas recomendaciones generales que pueden ayudarte a determinar la cantidad de comida ideal para tu perro. Las razas pequeñas necesitan menos cantidad que las grandes. Así pues, las razas de bajo peso, como los chihuahuas, hasta los 4 meses necesitarán ingerir entre 29 y 92 gramos diarios, en función del peso que tendrán de adulto. Por ejemplo, si pesará 1 kg, deberás darle entre 29 y 33 g, pero si su peso será de 4 kg, la cantidad deberá estar entre los 78 y 92 g. A mayor peso final, mayor cantidad de comida.

De los 4 a los 6 meses, deberás darle entre 33 y 84 g. De los 6 a los 8 meses, la cantidad debería oscilar entre los 28 y los 66 g. Y, a partir de los 8 meses, entre 23 y 65 g. Como ves, conforme el perro avanza en edad la cantidad disminuye porque su cuerpo va cambiando y no requiere de tanto alimento.

Para saber cuál será el peso de adulto de tu cachorro deberás llevarlo a tu veterinario para que lo analice y determine.

Las razas pequeñas de mayor peso, como el bulldog francés, requieren de cantidades de comida más elevadas, también en función de su peso de adulto. Estos son los gramos que debes darle a tu can según la edad para que sepas cuánta comida debe comer tu perro:

Hasta los 4 meses, entre 115 y 240 g

De los 4 a los 6 meses, entre 140 y 245 g

De los 6 a los 8 meses, entre 140 y 235 g

A partir de los 8 meses, entre 135 y 230 g

En cuanto a las razas grandes, las cantidades generales recomendadas son las siguientes:

Hasta los 4 meses, entre 210 y 480 g

De los 4 a los 6 meses, entre 365 y 590 g

De los 6 a los 8 meses, entre 390 y 520 g

A partir de los 8 meses, entre 340 y 445 g

Las razas gingantes tienen un crecimiento más lento y, por ello, las cantidades varían. Así, la cantidad de comida que debe comer tu perro si pertenece a estas razas es la siguiente:

Hasta los 4 meses, entre 310 y 855 g

De los 4 a los 6 meses, entre 635 y 1020 g

De los 6 a los 9 meses, entre 800 y 955 g

De los 9 a los 12 meses, entre 640 y 935 g

A partir de los 12 meses, entre 615 y 830 g

Si tu perro sufre de alguna enfermedad o por el motivo que sea tu veterinario determina que debe comer más veces al día o menos, sigue los pasos de tu veterinario.

¿Cómo elegir la comida de mi perro?

La alimentación de tu perro es un aspecto que no debes descuidar para que el animal lleve una vida saludable y equilibrada. Deberás escoger la comida de tu mascota, sobre todo, en función de de la edad y tamaño de tu perro. El tipo de dieta que ofreces a tu can y los ingredientes que la forman son esenciales para asegurar que su alimentación cubre todas sus necesidades nutricionales.

¿Dieta húmeda o dieta seca?

Una de las preguntas más frecuentes cuando tenemos que escoger la comida de nuestro perro es: ¿latas o pienso? Las latas de comida corresponden a la dieta húmeda y el pienso a la seca. También existe la dieta semihúmeda, con una cantidad de humedad intermedia, y son las hamburguesas o trozos de ternera para perros. Aunque la dieta húmeda se presente más aptetitosas para nuestro can, las latas llevan mucha más cantidad de grasa que el pienso seco y pueden provocar obesidad en nuestra mascota. Solo por esto, no es recomendable basar la dieta de nuestro perro únicamente en latas. Lo más adecuado es alimentar al perro con pienso, ya que tiene todos los nutrientes y proteínas que nuestro animal necesita, y favorece la higiene bucal, puesto que al masticar y triturar la comida, se retrasa la aparición de placa en los dientes. No obstante, es recomendable cepillar los dientes de nuestro perro. Si el perro realiza el ejercicio adecuado, de vez en cuando puedes mezclarlo con comida semihúmed

Elegir la comida de mi cachorro

Dentro de la dieta seca, existe una gran variedad de piensos entre la que podemos escoger la comida de nuestro perro. En función de la edad de nuestra mascota deberemos escoger un tipo de pienso u otro.

Los primeros meses de tu perrito son muy importantes porque marcarán todo su crecimiento y desarrollo. Así, en el caso de los cachorros, deberás escoger una comida equilibrada, que incluya:

Variedad de nutrientes y proteínas

Gran concentración energética

Mucha fibra para facilitar ela digestión y expulsar facilmente las bacterias y parásitos que la madre le traspasó a través de la leche materna

Es muy importante que el alimento de tu cachorro estimule sus defensas para evitar que contraiga alguna enfermedad peligrosa, como el parvovirus canino. Normalmente, el pienso adecuado para los cachorros se presenta en forma de bolitas muy pequeñas. Durante los 2 primeros meses de vida, es recomendable que humedezcas un poco el pienso con agua para facilitar el triturado de la comida. Poco a poco, empieza a darle el pienso completamente seco. Jamás des a comer a tu cachorro de tu comida porque alterarías su organismo

Elegir la comida de mi perro adulto

A partir del año de vida, tu perro ya es adulto y debes empezar a cambiar su pienso. Recuerda que los perros son, principalmente, animales carnívoros, por ello, debemos evitar el exceso de cereales en el pienso de tu mascota. Los cereales acostumbran a ser sinónimo de pienso de mala calidad. Así, debes fijarte bien en los ingredientes de la comida de perro y asegurarte que:

El pienso no contiene maíz, harina de maíz, soja ni trigo, porque los perros no pueden diregir correctamente este tipo de alimentos y, además, pueden causarle alergias

No incluye conservantes químicos ni aditivos, como BHA, BHT o propylene gallate

La fuente de proteínas del pienso es muy importante para asegurar la digestabilidad de la comida. El pescado y la carne deberían ser las principales fuentes de alimentación

Contenga vitamina E, C y Omega-3, ya que son muy saludables para los perros

La fuente de carbohidratos sea el arroz, la avena o la levadura

En función del nivel de actividad, es recomendable que tenga una mínima cantidad de grasa

Tenga fibra, frutas, cebada, glucosalina y condroitina

Y lo más importante, que todos los ingredientes sean aptos para el consumo humano (human-grade)

Los ingredientes del pienso de perro deben venir lo más explícitos y claros posible, cuanto más naturales y saludables sean mejor, como la carne fresca de pollo, ternera o cordero. Muchas marcas utilizan derivados de las fuentes de alimentación, como por ejemplo la harina de pollo, nada recomendables para la comida de tu perro.

Elegir la comida de mi perro según su tamaño

El tamaño del can también juega un papel imprescindible a la hora de elegir la comida del perro. Los perros de talla gigante, como el San Bernardo o el Gran Danés, necesitan un mayor aporte energético que los de raza pequeña. Su crecimiento y desarrollo es mucho más largo y lento que el de los pequeños y, por tanto, su comida debe ser acorde a su desarrollo. Los perros adultos de gran tamaño necesitan un pienso muy digestivo y con alto contenido calórico para cubrir sus necesidades nutricionales. La vitamina E y C son esenciales en su dieta. El fósforo, en cambio, es un ingrediente que debe aparecer en cantidades mínimas.

Los perros pequeños necesitan un tipo de croquetas que les hagan masticar y favorezcan la eliminación de placa bacteriana, puesto que son más propensos a la creación de sarro. Para evitar la obesidad, la cantidad de grasa debe ser mínima. Tienen tendencia a padecer trastornos digestivos, de manera que la fibra, frutas, avena, glucosalina y condroitina son ingredientes que no pueden faltar en la comida de tu perro pequeño.

Consejos y recomendaciones

Un aspecto muy importante que debemos tener en cuenta a la hora de escoger el pienso de nuestro perro es que haya sido elaborado en una planta de alimentación humana (human-grade). Muchas marcas fabrican la alimentación de los perros con productos no aptos para los humanos, como huesos, tripas, plumas, etc. Las plantas de alimentación humana garantizan que el pienso cumple con los requisitos sanitarios y que los ingredientes utilizados también son aptos para el consumo humano.

La calidad del alimento de nuestra mascota es muy importante si queremos que lleve una vida sana y equilibrada. Por ello, debes tener en cuenta todas estas indicaciones. Igual de importante es elegir el cuenco de comida para que pueda tomarla correctamente y la cantidad de comida que debe comer nuestro perro.

¿Cómo elegir el cuenco de comida para mi perro?

El cuenco de comida es uno de los elementos que forman parte de la vida cotidiana de nuestro perro y, por ello, debemos basar su elección en criterios serios que cubran todas sus necesidades. La mayoría no prestamos la atención suficiente a este objeto y lo elegimos en función de nuestros gustos y no de la necesidad de nuestra mascota. Así, deberemos tener en cuenta tanto el tamaño como el material del cual están fabricados.

Uno de los aspectos más importantes que deberemos tener en cuenta a la hora de elegir el cuenco de comida para nuestro perro es el material de mismo. Podemos encontrar cuencos de plástico, cerámico o acero inoxidable.

Los cuencos de plástico son muy cómodos de limpiar y no se rompen facilmente pero presentan un inconveniente muy grande, pueden producir alegrias a nuestro perro. No necesariamente ha de ser así, pero sucede con más frecuencia de lo que creemos. Así, si tu perro presenta síntomas de alergía y pensabas que podía ser producida por la comida, prueba a cambiar el cuenco de plástico porque quizás es el causante.

Los cuencos de cerámica son los menos recomendados de todos por su fragilidad y facilidad para romperse. Además, la cerámica es un elemento con un grado de porosidad muy elevado que perjudica su limpieza y favorece la contaminación.

 

Los cuencos de acero inoxidable son los más aconsejables por sus múltiples ventajas. No producen alergias, no se rompen, se limpian con facilidad y, si es de buena calidad, son anticorrosivos, por lo que no liberan sustancias tóxicas sobre la comida del perro. Además, presentan diseños muy variados y bonitos.

Imagen: divinechien.com

El tamaño del cuenco es otro aspecto que deberemos tener en cuenta a la hora de escoger el adecuado. Es evidente que si nuestro perro es de raza pequeña no podemos comprarle un cuenco de comida muy grande. El tamaño del cuenco debe adecuarse al tamaño de tu perro.

La personalidad del perro es crucial para elegir un cuenco de comida u otro. Un perro glotón no requerirar del mismo cuenco que un perro más delicado. Para los perros que comen mucho, es recomendable adquirir un cuenco de comida con el borde elevado, para evitar que la comida caiga y hacer trabajar al perro un poco más, evitando, también, que engulla. Para este tipo de perros, también es recomendable que el cuenco tenga la base de goma para que el comedero no se mueva del sitio.

 

Por último, deberemos tener en cuenta el tamaño de las orejas de nuestro perro. ¿Por qué? Porque si nuestra mascota tiene las orejas largas y no cuenta con el comedero adecuado, puede introducir las orejas dentro de la comida y entorpecer la actividad. Existen cuencos especialmente diseñados para este tipo de perros, con orejas largas como los cocker spaniel. Son más altos y estrechos que el resto para evitar que las orejas se introduzcan.

Ahora que ya sabes cómo elegir el cuenco de comida para tu perro no esperes más y consigue el comedero que más se adecúe a las necesidades de tu perro.

Si deseas leer más artículos parecidos a cómo elegir el cuenco de comida para mi perro, te recomendamos que entres en nuestra categoría de El perro.

¿Cómo saber si mi perro está en su peso ideal?

El peso ideal de un perro depende de la raza, el sexo, la edad y de otros factores circunstanciales como pueden ser si vive en el campo o en un piso en una ciudad o si lo hace con personas de edad avanzada o bien con jóvenes, ya que el estilo de vida que llevará será distinto. En todo caso, sí que existen una serie de pautas para comprobar que nuestro perro no está gordo o que tampoco está demasiado flaco.

Primero, tienes que fijarte en si tu perro camina fatigado, con lentitud y con la lengua fuera, sin que haya realizado un esfuerzo anteriormente que justificase esta actitud. Si lo hace habitualmente, puede que le sobren algunos kilos. De todos modos, has de comprobar que el perro no esté padeciendo alguna enfermedad, como el asma.

La grasa sobrante del perro se puede observar muy fácilmente cuando el animal está caminando. Comprueba si la zona inferior del cuerpo está colgante y se mueve de izquierda a derecha a medida que tu mascota avanza.

Si el problema consiste en que tu perro come poco y tienes dudas acerca de si está demasiado flaco, a simple vista puedes comprobar si se le notan los huesos de las costillas, lo que sería un síntoma de que está por debajo del peso ideal.

A continuación, te exponemos unos indicadores numéricos en kilos acerca del peso ideal de un perro adulto, en función del tamaño de la raza del animal.

Razas toy. De 1 a 6 kilos.

Razas pequeñas. De 5 a 25 kilos.

Razas medianas. De 14 a 27 kilos.

Razas grandes. De 21 a 39 kilos.

Razas gigantes. De 34 a 82 kilos.

En todo caso, si notas cambios bruscos de peso en tu perro, lo más recomendable es que acudas al veterinario para que le haga una exploración.

¿Cómo cuidar a un perro con sobrepeso?

El sobrepeso limita la calidad de vida de nuestro perro e incluso puede reducir su esperanza de vida. Son muchos los factores que influyen en esta enfermedad, tanto genéticos como externos relacionados con los hábitos alimenticios o de ejercicio.

Tenemos que evitar darle sobras de nuestras comidas a un perro con sobrepeso. Nuestra mascota debe tener su propia comida, que deberemos racionar de forma adecuada para que no se llene ni esté hambriento en determinadas horas del día. Por norma general, entre tres y cuatro tomas al día es lo adecuado.

Deberemos procurar que nuestro perro haga ejercicio. Sin embargo, el sobrepeso le impedirá realizarlo con normalidad. Por ello, deberemos comenzar con algo suave como alargar los paseos que habitualmente hacemos para que el perro haga sus necesidades, para poco a poco llevarlo al campo y hacer que corra detrás de un palo o una pelota.

Podemos comprarle a nuestro perro alguno de los numerosos juguetes que hay en las tiendas de animales. Deben ser juguetes que le obliguen a moverse para así ayudarle a quemar calorías mientras está en casa y no esté inactivo.

Si pasado un mes desde que comenzamos a aplicar estos cuidados, vemos que el sobrepeso de nuestro perro no se ha reducido, lo que deberemos hacer es acudir a nuestro veterinario para que éste determine si existe algún problema metabólico con nuestro animal y es necesario prescribirle algún medicamento que ayude a controlar este sobrepeso.

¿Pienso o latas que es lo mejor para mi perro?

A la hora de plantearte la alimentación de tu perro piensa que existen actualmente en el mercado piensos estudiados para cubrir sus necesidades según su tamaño, edad, actividad, etc., por lo que creemos que debes adquirir este tipo de alimentos y no prepararlo tú en casa, ya que el resultado, si el pienso es de calidad, lo notarás en la salud de tu perro a la larga. En este artículo te explicaremos que consideramos que es mejor para tu perro si comida deshidratada, pienso o comida hidratada, latas.

Los alimentos enlatados contienen un 75% de agua, por lo que al comprarlos de cada 100 gramos se pagan 75 de agua.

Los alimento secos o pienso resultan mucho más económicos por unidad energética y además resultan más sanos para la dentadura del animal, pues ayudan a limpiar los dientes de sarro y fortifican las encías de una forma natural.

Puesto que un pienso de alta calidad suele tener un elevado contenido de elementos de origen animal, a tu perro este producto le gustará tanto como un producto enlatado. Además, una bolsa de alimento seco o pienso abierta resulta más fácil de conservar.

Las latas pueden ser interesantes para tu perro si ves que con el pienso no come suficiente y está delgada, otra opción es mezclar el pienso con alguna lata, ya que el gusto de las latas les gusta más a los perros y así comen más. La comida en latas debería ser una segunda opción, la primera creemos que es mejor la comida deshidratada.

A la hora de elegir un buen pienso hay que saber interpretar la lista de ingredientes. Cuanto mayor sea el contenido de un determinado ingrediente, más alto será el lugar que éste ocupa en la lista. Por ejemplo, las proteinas de origen animal son más aptas y se digieren mejor que las de origen vegetal. Lo mismo ocurre con las grasa.

El pienso puede darse seco o humedecido con un poco de agua. Si el perro no lo come bien se puede mezclar con una o dos cucharadas de carne de bote para que le resulte más apetitoso otra opción es darle como premio alguna vez una comida de carne en lata.

Siempre que le demos pienso a nuestro perro debemos añadirle a parte bastante agua, que deberá mantenerse fresca y limpia.

Debes tener en cuenta que en los centros de adopción los perros reciben una alimentación a base de pienso con lo que si adoptas es recomendable que le sigas dando el mismo tipo de alimentación.

¿Qué dar de comer a mi perro?

El buen estado de salud, así como la esperanza de vida de nuestro perro, depende de una alimentación correcta y equilibrada. El perro no es exclusivamente carnívoro, ya que, aparte de carne como frutas, raíces, hierbas insectos y también restos herbívoros. De este modo, obtienen todos los nutrientes básicos: proteínas, grasas, vitaminas, minerales, enzimas y fibras. En el siguiente artículo te vamos a dar algunos consejos para que sepas que dar de comer a tu perro para que esté fuerte y sano.

Selecciona un alimento natural sin aditivos químicos, como conservante, colorantes ni aromatizantes artificiales, y acertarás de pleno con la alimentación de tu perro.

En el caso de escoger un alimento deshidratado para perro, el perro deberá disponer de siempre abundante agua potable fresca para así preservar su estado renal.

La alimentación de un cachorro debe ser distinta, en cuanto a contenido de carne e ingredientes vegetales, que la de un perro adulto o de mayor edad. Es necesario consultar con un médico veterinario para establecer una dieta adecuada para tu mascota.

Es muy importante que no le des restos de comida a tu perro. Además las comidas con muchas especias pueden mermar la salud de tu can. Tampoco le debes dar chocolate, pues puede desarrollar alergias y resulta perjudicial para los dientes del perro. En las tiendas de productos para animales encontrarás golosinas para perros.

Los huesos no son aptos como alimento para los perros. Los huesos pueden romperse en astillas y provocar lesiones o estreñimiento en el estomago e intestino. Lo mejor es que le comprar a su mascota huesos masticables especiales, fabricado con piel de vacuno, con lo que pueda limpiarse la dentadura al roerlos.

Algunas normas básicas que debes tener en cuenta para alimentar correctamente al perro:

  • el perro adulto deberá comer dos veces al día.
  • dale de comer justo después de pasearlo. A los perros les gusta relajarse tras la comida. Si se juega con los perros grandes después de comer, se corre el riesgo de que sufran cortes de digestión.
  • siempre que pueda, dele de comer a la misma hora
  • el alimento de encontrarse siempre en el mismo sitio y usando el mismo cuenco para darle de comer.

Otros aspectos muy importantes en cuanto a la alimentación del can son los que tienen que ver con la temperatura en la que se le sirve la comida, es importante que no le des a tu perro comida muy fría ya que esto puede hacer que desarrolle problemas estomacales graves.

La higiene del cuenco o comedero es muy importante también y debes limpiarlo cada vez que el perro coma con agua caliente. Si no se limpia pueden aparecer bacterias y infectar al perro.

Asegurate que el perro dispone siempre de agua fresca y limpia, es muy importante que tu perro esté siempre hidratado, sobre todo en verano.

A la hora de plantearte la alimentación de tu perro piensa que existen actualmente en el mercado piensos estudiados para cubrir sus necesidades según su tamaño, edad, actividad, etc., por lo que creemos que debes adquirir este tipo de aliment y no prepararlo tu en casa, ya que el resultado, si el pienso es de calidad, lo notarás en la salud de tu perro a la larga.

Los alimentos enlatados contienen un 75% de agua, por lo que al comprarlos de cada 100 gramos se pagan 75 de agua. Los alimento secos resultan mucho más económicos por unidad energética y además resultan más sanos para la dentadura del animal, pues ayudan a limpiar los dientes de sarro y fortifican las encías de una forma natural.

¿Cómo hacer que mi perro adelgace?

Seguramente más de una vez habrás pensado que tu perro se ve bien con esos kilitos de más, pero la realidad es que un perro con sobrepeso no es ni feliz ni sano. Los perros con sobrepeso son propensos a enfermedades como las cardiopatías, el cáncer y la diabetes canina, fatiga constante, y otros problemas debilitantes que pueden acortar la vida de tu mascota.

Conoce los síntomas de un perro con sobrepeso u obesidad: hay diferentes formas para saber si tu perro tiene sobrepeso; puedes hacerle la "prueba de la costilla" por ejemplo, de la siguiente manera: pasa las manos por el costado de tu perro. Busca sus costillas, si no puedes encontrarlas fácilmente, tu perro está gordo y tiene que bajar de peso. Un perro de tamaño normal tendrá una cintura delineada y su barriga no estará bajo su caja torácica cuando se ve desde el lado.

Puedes también pesar a tu perro en casa. El mejor método para pesar a tu perro es en primer lugar, pesarte tu, a continuación, levanta a tu perro y sube a la báscula con él. Resta tu peso del total, así obtendrás el peso de tu mascota. Si tienes un perro grande, asegúrate de levantarlo con cuidado para evitar lastimarte la espalda o tirarlo al piso. Comprueba el peso ideal de la raza de tu perro con su peso actual, para saber cuántos kilos de más tiene tu can.

Visita a tu veterinario: Explícale a tu veterinario tus preocupaciones y discutan las opciones de dieta para restablecer el metabolismo del perro. El veterinario te ayudará a evaluar el peso del perro, y te dará una idea de cuántos kilos tendrá que perder. Saberlo es una de las cosas más importantes que debes tener en cuenta. Si tu veterinario elabora un plan específico de alimentación para tu perro asegúrate de seguirlo cuidadosamente.

Monitorea los cambios en la dieta: Es una buena idea mantener un registro diario de lo que le estás dando de comer al perro y la cantidad de ejercicio que está haciendo. Llévale esta información a tu veterinario para que él pueda medir el progreso del plan de pérdida de peso. Puedes también usar una taza de medir para asegurarte de que las proporciones de alimento que le estás dando son las adecuadas.

Corta todas las “golosinas” y “pecados” de la dieta de tu perro: Las golosinas nunca deben superar el 10% de las necesidades calóricas diarias de tu perro. Reemplaza las golosinas por alimentos saludables.

Algunos ejemplos de golosinas saludables adecuadas son: zanahorias, mango, brócoli, apio, manzanas, frijoles verdes, etc; así como galletas bajas en calorías sugeridas por el veterinario. Comprueba siempre que los alimentos que le estás dando a tu perro son adecuados y seguros, pues algunos alimentos comunes para los humanos pueden ser tóxicos para los perros.

Planea un programa de ejercicio: Los perros necesitan hacer ejercicio regularmente para prevenir problemas de peso. El ejercicio mejora el tono muscular de tu perro, el metabolismo y su peso. Puedes comenzar poco a poco, y luego ir aumentando la frecuencia. Ten en cuenta que caminar puede no ser apropiado en el caso de un perro obeso por ejemplo, por eso te recomendamos que hables con tu veterinario para adaptar el programa de ejercicios según las necesidades específicas de tu perro.

Para empezar, camina tanto como haga feliz a tu perro, y empieza a aumentar las distancias progresivamente cada día. Una vez que el perro está acostumbrado y se de cuenta que estás hablando en serio, debes empezar a caminar ya con el fin de empezar a perder peso. No permitas que tu perro pierda el tiempo husmeando en el patio del vecino, trata de forzarlo a que acelere la marcha y a que mantenga un ritmo constante. Jugar a tirarle objetos y/o juguetes durante al menos veinte minutos diariamente es recomendable.

Monitorea el peso de tu perro, por lo menos una vez a la semana: Consigue una escala canina, o utiliza el proceso de pesaje que te explicamos antes, y haz un gráfico. Introduce los datos del peso de tu perro en la tabla para ver el progreso.

Tu perro también debe ser pesado mensualmente por el veterinario hasta que haya vuelto a su peso normal.

¿Qué hacer si mi perro no quiere comer?

Algunos perros tienen un apetito bastante voraz siempre dispuestos a comer de todo, pero en ocasiones simplemente se aburren de probar siempre lo mismo y llega un punto en el que se niegan a comer. Cuando esto ocurre los dueños suelen preocuparse por la salud de su mascota.


Puede que la solución sea más simple de lo que parece, a veces a tu perro no le gusta el pienso que está comiendo, nunca le ha gustado, pero se lo comía porque no había opción, hasta que en un punto decide no probarlo más. Por eso cuando observes que ha dejado de hacerlo una buena idea es cambiar el sabor e incluso la marca y experimentar si le agrada

Ante una pérdida del apetito la opción no es darle alimento humano, este lógicamente le parecerá más delicioso pero no contiene los nutrientes y vitaminas necesarias además podría enfermarlo, por eso no sustituyas el pienso por la comida preparada por ti, esfuérzate por encontrar el sabor correcto

Puedes mezclar las comidas, usar dos tipos de pienso diferentes o alimento seco y enlatado, uno para la mañana y otro para la noche o cambiándolos en la semana, esto le permitirá sentir una mayor variedad y estar más entusiasmado

Escoge alimentos con olores que puedan resultar atractivos para tu perro, pues mientras más fuertes sean los aromas más deseo tendrá el animal de comer

Durante los primeros cambios y pruebas de nueva comida quédate cerca de tu mascota mientras come, a veces él disfruta de nuestra compañía al comer y por eso se acerca a nosotros cuando lo hacemos. Puede resultar una nueva estrategia para que recupere el apetito

Recuerda que es normal que los perros se aburran de comer siempre el mismo alimento por eso no esperes a que pierda las ganas de hacerlo para cambiar de pienso, puedes ir variando al combinar dos tipos de alimento o entonces cambiar cada pocos meses a uno nuevo

Si a pesar de todos estos cambios tu mascota continua sin comer lo mejor es que lo lleves al veterinario para detectar si se encuentra bien de salud.

¿Cómo alimentar a mi perro?

Una de las preguntas que todo dueño de mascota enfrenta alguna vez es cuál será la mejor manera de alimentar a su perro y si lo está haciendo correctamente o no, pues para nadie es un secreto que de la alimentación depende en gran parte la salud de nuestro animal.

Lo primero que debes saber es la frecuencia con que debes alimentarlo, hasta los cuatro meses el perro deberá comer cuatro veces al día, hasta los ocho meses tres veces al día, hasta el año y medio dos veces al día y en la adultez una vez diaria

Los veterinarios siempre recomiendan el alimento a la venta en el mercado en vez del casero, pues la comida comercial contiene todos los nutrientes que tu perro necesita de forma balanceada, sin condimentos o excesos que podrían dañar su salud

Siempre debes dar a tu perro la comida que corresponda a su edad, hay alimento para cachorros, para perros grandes, medianos y pequeños, actualmente las opciones son variadas, creando productos cada vez más específicos

En cuanto a las porciones es importante que consultes a tu veterinario al respecto, sin embargo debes saber que esto variará en función al tamaño y la actividad física de tu perro, si sale a correr todos los días, si quema muchas calorías, si es más bien sedentario, entre otros factores

Referente a la opción alimentar a nuestro perro con comida casera, la mayor parte de los veterinarios, a menos que el animal presente un problema de salud específico, consideran que no es recomendable, pues resulta difícil administrar una dieta balanceada con alimentos hechos en casa, ya que se tiende más al exceso de carbohidratos

Ni hablar de la opción de dar sobras de nuestra comida al animal. Los perros tienen necesidades específicas y no pueden alimentarse de forma condimentada o con los mismos productos que nosotros. En el caso de preferir una dieta casera debe ser comida especialmente preparada para ellos, lo mejor es que tu veterinario te facilite un menú de opciones.

Fuente: uncomo.com

Canguro en Murcia

Aline Carrasco ...

Educador en Murcia

Raul Hernandez ...

Peluquero en Murcia

MAS QUE PERROS