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Cómo cuidar la piel de un bulldog

Además de divertidos, los perros bulldog son ideales para tener en un piso, ya que tienden a ladrar poco, no son demasiado grandes y tienen el pelo corto. Por eso, y por su aspecto característico, son cada vez más populares. Si te has decantado por tener un bulldog (ya sea inglés o francés) como mascota, deberías saber que su piel necesita unos cuidados especiales.

Muchos de los problemas de la piel de los bulldogs están provocados por la alergia, y, en este sentido, la alimentación juega un papel fundamental. Por eso, se aconseja alimentar a los bulldogs únicamente con pienso hipo alergénico o con pienso específico para pieles sensibles, disponible en centros veterinarios y tiendas especializadas en animales de compañía.

Reforzar la barrera protectora natural de la piel es altamente beneficioso en estas razas de perros, para reducir los problemas típicos de la alergia y para mantener su pelo fuerte y sano.
Esto se puede lograr con suplementos ricos en ácidos grasos, que suelen estar disponibles en forma de cápsulas, o con un compuesto llamado fitosfingosina, que puedes encontrar en forma de espray o de pipetas, generalmente. Tu veterinario te orientará sobre este punto.

Revisa regularmente la piel y las orejas de tu bulldog para intentar anticiparte al problema. Las otitis en estos perros suelen estar provocadas y/o potenciadas por las alergias, por lo que si notas que tu bulldog se rasca o se sacude las orejas, te aconsejamos que visites a un veterinario.

Otros signos de que la alergia podría estar empezando a desarrollarse es el enrojecimiento (provocado por la dermatitis, que es una inflamación de la piel) entre los dedos o en la zona del vientre.

Controla los parásitos externos, ya que las pulgas son una causa frecuente de alergia y picor. Lo más aconsejable es utilizar pipetas con insecticida (una vez al mes incluso en invierno), aunque algunos collares también pueden ofrecer protección suficiente. Normalmente, la protección aportada por los champús repelentes y los métodos naturales (pipetas y collares con esencias vegetales, etc.) son insuficientes para controlar los problemas derivados de las pulgas en bulldogs.

Cómo hacer vomitar al perro

En primer lugar, hay que tener en cuenta que hacer vomitar a tu perro en casa es una práctica poco aconsejable que sólo debes llevar a cabo en casos excepcionales. Si crees que tu perro ha ingerido algún alimento u objeto que puede hacerle daño, lo mejor es que lo lleves inmediatamente al veterinario. Si por algún motivo no puedes llevar a tu perro al veterinario después de haber ingerido, por ejemplo, un trozo grande de chocolate, un medicamento, o algún alimento que contenga cafeína, puedes intentar hacerle vomitar para que lo eche fuera de su organismo lo antes posible, y luego llevarle al veterinario.

Para hacer vomitar a tu perro, disuelve un poco de sal en agua en una cuchara pequeña.

Con cuidado, abre la boca de tu perro e introduce el agua con sal directamente en su garganta.
No te asustes, es normal si tu perro empieza a tener arcadas. Si al cabo de cinco minutos todavía no ha vomitado, puedes intentar repetir la operación una vez más.

Si lo intentas una vez más y el perro no ha vomitado, es mejor que lo lleves al veterinario para que lo mire. Aun que ante cualquier duda de enfermedad, siempre se recomienda llevar lo antes posible a tu mascota a un veterinario.

Cómo es el celo en las perras

Para quienes desean que reproducir a su mascota, o para los que en definitiva no quieren que su perra aún tenga crías, resulta importante conocer el ciclo reproductivo de su animal, algo que no siempre es fácil de determinar si no prestamos atención.
El gran misterio comienza con el primer celo, pues depende del tamaño y la raza de tu perrita. En las razas pequeñas el celo llega entre los primeros seis y nueve meses, mientras que en las razas más grandes se presenta entre los nueve meses y el año.

El próximo celo variará también, y no ocurrirá exactamente seis meses después del primero. Cada animal tiene su ciclo particular, y elementos como la alimentación o el medio ambiente influyen.

El celo de las perras dura entre 15 y 25 días, durante este período no son fértiles durante todo el tiempo, sino únicamente en la etapa conocida como Estro, que es cuando tu mascota se encuentra ovulando y podrá ser fertilizada por un macho. Este período dura cerca de cuatro días, pero antes de él se presenta el Proestro.

El Proestro es una clave importante para los dueños de mascotas, puede durar entre seis y 11 días y es el momento en el que se presenta el sangrado, conducta que suele alertar a los dueños de que el celo está próximo. La única forma de determinar exactamente cuando tu perra ha entrado en el Estro es con una citología vaginal.

En ocasiones, si tu perra es de pelo largo y se asea constantemente, resulta difícil notar el sangrado. Pero durante la etapa del Estro su actitud cambiará indicándote que algo pasa, estará más intranquila, con deseo de salir a la calle, orinará con mayor frecuencia para esparcir las feromonas y mantendrá una actitud receptiva pero también agresiva con otros machos e incluso contigo.

Si tu perra no copula o no queda embarazada se presentará la etapa del Diestro, donde se elimina del cuerpo la progesterona. Tras unos meses el proceso se repetirá nuevamente.

Los veterinarios recomiendan cruzar a las perras después del segundo celo, cuando el animal ha alcanzado una mayor madurez reproductiva.

Si deseas más información acerca del celo de tu mascota, o quieres planear su reproducción, lo mejor es consultar a tu veterinario para que te guíe durante este proceso

Cómo cuidar a mi perro sordo

Si has adoptado o tienes un perro sordo le estas dando una oportunidad a un animal que se lo merece, que puede ser igual que otro perro y quererte lo mismo, y seguramente por su discapacidad podría tener menos posibilidades de encontrar un hogar. La clave con cualquier perro y también con un perro sordo es la paciencia, pero sobre todo la compresión. Una buena comunicación es muy importante, pero también debes saber qué tipos de cuidados debes tener.

Los cuidados de tu perro en cuanto a salud son iguales que para todos los perros. Necesitará sus vacunas y sus visitas periódicas al veterinario, así como mantener una buena higiene y alimentación.
Deberás tener algunos cuidados en la calle puesto que tu perro no puede reaccionar ante los posibles sonidos que le avisen del peligro, como el sonido del claxon de un coche. Por eso cuando salgas a la calle con tu perro llévalo siempre atado con la correa y suéltale solo en espacios donde no exista ningún tipo de peligro y lo puedas tener controlado.
Tu perro sordo no oye, pero observa mucho. Aprovecha esto y crea un lenguaje especial para comunicarte con tu perro. Te sorprenderás lo rápido que será capaz de entenderte, eso sí, ten paciencia porque no lo conseguirás de la noche a la mañana.
Para evitar que se asuste cuando llegues a casa, enciende y apaga las luces para que sepa que has llegado pero si está dormido no le toques mientras duerme ya que puede asustarse, acércate y pega con el pie en el suelo para que las vibraciones le avisen de que ya has llegado.
El cuidado por excelencia para tu perro sordo es el cariño. Cuánto más cariño le des más fuerte será vuestro vínculo. Comprende su situación y dale herramientas para comunicarse y y así fortalecer su relación día a día.
Refuerza con premios, elogios y abrazos las conductas positivas de tu perro sordo. Además juega con él para que sea un perro activo y feliz.

Lleva a tu perro sordo a sus consultas con el veterinario para que le haga un buen seguimiento de su sordera y no dudes en consultarle cualquier duda.

Cómo saber si mi perro está sordo

Puede que de repente hayas empezado a notar un cambio de comportamiento en tu perro. Quizá ya no va a la puerta cuando llegas a casa a celebrar tu entrada, o quizá duerme más de la cuenta o ya no quiere jugar como antes. Es posible que atribuyas este comportamiento a una apatía de tu perro o que la rutina le haya cansado. Pero, ¿y si es algo más serio? ¿Es posible que tu perro esté sordo?

Ten en cuenta que un perro oye cuatro veces mejor que una persona, por eso si empiezas a darte cuenta que tu perro no oye cosas que tú sí has escuchado, deben empezar a alarmarte.

Acércate a tu perro cuando esté dormido y da fuertes palmadas, si no se mueve ni hace ningún movimiento, empieza a preocuparte. Aunque también es posible que esté profundamente dormido.

Cuando esté despierto, coge algún juguete sonoro que le guste a tu perro y hazlo sonar para ver si reacciona. Si no acude cuando antes sí lo hacía, baraja la posibilidad de que tu perro padezca sordera.

Haz ruido con un manojo de llaves o una campanilla y espera la reacción de tu perro.

Habla a tu perro y aumenta el volumen de tu voz a esperas de que tu perro reaccione.

Si después de realizar estas sencillas pruebas caseras ves que tu perro sigue sin reaccionar o notas un cambio en su comportamiento, no dudes en acudir lo antes posible a tu veterinario. Él se encargará de hacerle la prueba oportuna para salir de dudas.

Cuáles son los tipos de sordera en perros

Cuando nuestro perro padece sordera es importante saber de qué manera podemos comunicarnos con él para generar un buen vínculo entre ambos y así garantizar una buena convivencia y una estrecha relación. Puede estar sordo por defectos congénitos o quizá por una infección o herida en el oído. Aunque la sordera en algunos casos también aparece debido a la edad al tratarse de un perro viejo.

Si tu perro es sordo simplemente requerirá una educación y una atención especial, pero en ningún caso supone un obstáculo que no se pueda superar. Con una buena enseñanza, tu perro puede llevar una vida plena y ser un excelente compañero.

Tipos de sordera

Existen diferentes tipos de sordera:

  • Sordera bilateral. Ocurre cuando se produce sordera en ambos oídos.
  • Sordera unilateral. Este tipo de sordera ocurre solo en un oído.
  • Sordera parcial. Se trata cuando el perro oye solo un poco.
  • Sordera total. Se trata de sordera total cuando el perro no oye absolutamente nada.
  • Sordera hereditaria. Se produce a través de los genes de los progenitores.
  • Sordera adquirida. No es de nacimiento, ocurre por distintas causas como golpes, ruidos fuertes o enfermedades.
¿Por qué se produce?

La sordera de un perro puede producirse por diferentes motivos:

  • Conductual. Esta sordera es producida por un taponamiento en los oídos a causa de una otitis o de mucho cerumen, por ejemplo.
  • Sensorial. A causa de alguna lesión en los órganos internos auditivos.
  • Central. Esto sería por causa de alteraciones en el cerebro.

Cómo saber si mi perro tiene garrapatas

Las garrapatas son una especie de ácaros de gran tamaño y se alimentan de la sangre de los animales. Acostumbran a aparecer en las épocas en las que el clima es más cálido, primavera y verano, y habitan en la hierba alta. Las garrapatas suelen esconderse en los extremos de las hojas y esperar a que pase el animal para saltar, hospedarse entre su pelaje y alimentarse de su sangre. Los hospedadores favoritos de las garrapatas suelen ser los perros, pero también atacan a otros mamíferos, incluidos los humanos. Son portadoras de múltiples enfermedades, entre las que destacan la de Lyme o el tifus.

Durante las épocas de calor llega el momento de la reproducción de la garrapata. Para que esto sea posible las hembras necesitan alimentarse y solo pueden hacerlo a través de la sangre. Es por ello que esperan pacientes la llegada de un perro en las zonas con abundante vegetación. Así, si sacas a tu perro a pasear por parques, jardines, bosques, etc., con hierba alta es posible que se haya encontrado con alguna garrapata.

Cuando la garrapata salta y se hospeda entre el pelaje del animal, unta la zona que pretende picar con una especie de saliva con propiedades anestésicas, luego ataca y se alimenta. Es por ello que tu perro no sufrirá dolor cuando la garrapata le pique, y se dificultará la tarea de identificación del huésped.

Debes saber que las garrapatas acostumbran a ocupar la zona de las orejas, de alrededor de los ojos, nuca o cuello y entre los dedos de los pies de tu perro. Así, la mejor forma de saber si tu can tiene garrapatas es realizar una inspección minuciosa de tu perro, incidiendo en estas zonas. Mira bien entre todo el pelaje de tu can cada vez que vayáis a pasear por lugares de riesgo y revisa cada una de las partes de su cuerpo. Es aconsejable que utilices guantes.

Otra forma de detectar si tu perro tiene garrapatas es observar su actitud y movimientos. Si tu perro ha sido atacado por este ácaro, probablemente empezará a rascarse por las orejas, ojos, cuello o a morderse los pies incluso días después del asalto. Al tener la zona de la picadura dormida, tu perro no se percatará de la garrapata hasta que no se le haya pasado el efecto anestésico.

Si no has tomado medidas preventivas contra las garrapatas o pulgas, tu perro tiene altas posibilidades de convertirse en la próxima víctima de estos parásitos. El baño del can es imprescindible para evitar que tenga garrapatas. Utiliza champús antiparasitario y báñalo con él durante las épocas de calor 1 vez al mes o cada dos meses.

Es posible que la garrapata haya abandonado el cuerpo de tu perro y, por tanto, no la encuentres cuando realices la inspección. Sin embargo, al ser un parásito portador de enfermedades, puede haberle causado alguna infección, lesiones o anemia, entre otras cosas, y lo que debes hacer es buscar su picadura.

Probablemente la zona afectada estará inflamada y habrá adoptado un color rojizo.

Si logras identificar el parásito, deberás eliminar la garrapata inmediatamente. Para hacerlo, sigue estas instrucciones y deshazte de ella. Recuerda que estos ácaros pueden dañar gravemente a tu perro y, por ello, es tan importante que aprendas cómo saber si tu perro tiene garrapatas y cómo eliminarlas.

Si tu perro tiene garrapatas, es posible que haya puesto huevos y debas desparasitarlo, así como desinfectar cada uno de los lugares que frecuente, su caseta, cama, el suelo de tu casa, etc. Acude a tu veterinario para que le realice una revisión y te asegures de que está completamente limpio y sano.

Cómo hacer un masaje al perro

Realizar masajes terapéuticos en animales, es muy beneficioso tanto para ellos como para nosotros. Gracias a este masaje, se creará un vínculo de comunicación entre el animal y el cuidador que durará por mucho tiempo, tanto la mascota como nosotros nos sentiremos mucho mejor y nuestras vidas serán mucho más positivas.

¿En qué casos podemos ayudar?

  • Lesiones
  • Cuestiones de comportamiento: Stress emocional, Stress físico, Bienestar emocional
  • Cirugía y Rehabilitación
  • Adopciones
  • Socialización
  • Cuidados paliativos
  • Eutanasia


El masaje es una forma de tratamiento natural para el bienestar de los animales. El Masaje relaja los músculos, vigoriza la circulación, y estimula los puntos clave de acupresión.

Los músculos y tejidos conectivos son un tercio del peso del animal.  No es de extrañar que una lesión o desequilibrio del cuerpo de los tejidos blandos, músculos, ligamentos, tendones y pueda tener un efecto desestabilizador en el bienestar del animal.

¿Cómo trabajar?

Trabajaremos en equipo con el animal y el cuidador, las  manos detectan cualquier cambio de temperatura o inflamación, mientras que el animal, dándonos esta información, nos guía en las áreas necesitadas. Ningún masaje  debe ser igual. El estado del animal cambia de un día para otro y nos hemos de ir adaptando a él. Repetir frecuencias es estancarse en una posición de no avance. Recordar que las secuencia las debéis variar en función del estado del animal y vuestro sentir.

Con los animales es más fácil que con los seres humanos, nosotros nos ponemos en la camilla y el terapeuta trabaja. Ellos trabajan con nosotros, te van guiando, es como una danza entre dos, hay que dejarse llevar por él.

NUNCA HEMOS DE HACERLE MASAJE A UN ANIMAL CON FIÉBRE, EN ESE CASO ES MEJOR UNA SESION DE REIKI Y BAJO NINGUN CONCEPTO EN UN PROCESO ONCOLÓGICO.

Por ejemplo, si un animal se pone panza arriba hay que respetarle que quiere empezar por este punto, el se dará la vuelta cuando sienta que no necesita más. Normalmente una secuencia completa dura unos 20m.

¿Qué animales de compañía pueden beneficiarse de masaje?

Cachorros y gatitos: les ayuda a aceptar la manipulación por veterinarios o extraños; mejora la socialización y la confianza, y facilita la tensión de las nuevas etapas de crecimiento.

Perros y gatos: Mantiene el estado óptimo de bienestar; frena el desarrollo de los problemas del envejecimiento; detecta  los cambios que puedan constituir una señal de lesión o enfermedad.

Perros y Gatos Adultos: Ayuda a mantener la movilidad, estimular la circulación y reducir el dolor.

¿Cómo AYUDA?

- Mejora la circulación y el suministro de sangre y nutrientes a los músculos y huesos.

- Ayudas en la eliminación de los desechos y toxinas del cuerpo.

- Aumenta la flexibilidad y la función de las articulaciones.

- Alivia la tensión muscular, dolor y espasmos.

- Reduce el dolor crónico y malestar.

- Equilibra los efectos del estrés y la ansiedad.

- Ayuda a la postura y el equilibrio cuerpo, mejora el tono muscular.

- Aumenta la amplitud de movimiento y de andar.

- Promueve una piel sana.

El Healing Touch es fácil de aprender y te permitirá recuperar la sensación de conexión con los demás seres vivos.

Cuánto tiempo de ejercicio necesita un perro

El ejercicio del perro es un aspecto fundamental para que el animal lleve una vida saludable y un desarrollo adecuado. Principalmente los cachorros y los perros jóvenes acumulan una gran cantidad de energía que necesitan quemar durante el día. No hacerlo, puede provocar que el animal se comporte de manera inapropiada y haga cosas como morder las plantas y destrozar los muebles, además de crearle ansiedad y estrés. No todos los perros requieren del mismo tiempo de ejercicio, en función de la edad y la raza necesitará gastar más o menos energía.

La mayoría de los perros no tienen suficiente con un paseo alrededor de la manzana, necesitan correr libremente y quemar toda la energía. Para ello, es necesario un paseo que dure entre 30 y 60 minutos, dependiendo de la raza y edad del perro.

Los cachorros, al estar en pleno crecimiento, son muy movidos y necesitan quemar mucha energía. Lo más recomendable es empezar realizando 2 paseos al día de 20 minutos cada uno. Comienza poco a poco para que tu perrito se acostumbre al ejercicio. No es aconsejable empezar con paseos muy largos, poco a poco incrementa el tiempo y el número de paseos.

 

Puedes llevar contigo pelotas o algún juguete para lanzarle a tu cachorro y que corra a buscarlo. De esta manera tu perrito hará ejercicio a la vez que se divierte y empiezas a prepararlo para el adiestramiento. No olvides llevar agua para hidratar a tu cachorro después del ejercicio físico y golosinas (especiales para cachorro) para premiar el buen comportamiento.

Pasada la época de cachorro, lo recomendable es que saques a tu perro a pasear 4 veces al día. Paseo y ejercicio son dos cosas totalmente diferentes, si solo sacas a tu perro a pasear sin realizar ningún tipo de ejercicio físico el perro apenas quema energía. Debes dedicar gran parte de los paseos al ejercicio de tu perro. El tiempo y la intensidad del ejercicio vendrán determinada, en gran medida, por la raza de tu perro.

 

Los perros de trabajo, como labradores, pastores alemanes o golden retriever, requieren de un ejercicio físico mayor que otras razas. Son perros que necesitan correr mucho y para ello precisan, como mínimo, de 2 paseos de 1 hora cada uno al día por lugares espaciosos. Lo ideal sería complementar estos paseos con otros 2 más tranquilos por espacios diferentes para que puedan ejercitar la mente y el olfato. Los perros nórdicos, como el husky, también forman parte de este grupo pero con una diferencia, fueron creados para trabajos de tiro y, como tal, al menos 2 veces por semana necesitan ejercitarlo. Una forma de hacerlo es colocando un arnés de espalda con un cajón con ruedas para que lo lleven o llevarlos a pasear en patines o bicicleta.

 

Los perros de caza, como beagles, galgos o podencos, necesitan paseos que les permitan correr para mantener la musculatura y ejercitar el olfato. Este tipo de caninos tienen el instinto de rastreo muy desarrollado y como tal necesitan ejercitarlo continuamente. Requieren de 2 paseos intensos de 1 hora por campo o bosque, y otros 2 más tranquilos. Lleva contigo una pelota o algún juguete para lanzarle a tu perro y hacerle correr.

 

Las razas pequeñas, como yorkshire, bulldog francés o chihuahua, no tienen suficiente con correr por casa. También necesitan salir a pasear por lugares espaciosos y correr libremente, solo que requieren de menos tiempo que las razas anteriores. 2 paseos de 30 minutos con ejercicio incluído y otros 2 más tranquilos y cortos son suficientes para quemar toda su energía. Hay que tener especial cuidado con los perros con problemas respiratorios como los bulldog franceses, puesto que rápidamente se quedan sin aliento y necesitan paseos más cortos pero más frecuentes.

Es muy importante que tengas en cuenta el tiempo de ejercicio que tu perro necesita antes de adoptar uno. Todas las indicaciones anteriores hacen referencia a paseos diarios, no semanales. Así, tu perro necesita hacer ejercicio todos los días.

Cómo elegir una caseta para mi perro

La caseta es un elemento fundamental para todos aquellos perros que viven o duermen en el exterior. Sobre todo en épocas de frío, la caseta es el refugio del can y como tal debes escoger la que más se adecúa a él. Para ello, deberás tener en cuenta tanto el tamaño de tu perro como las condiciones climáticas de tu lugar de residencia.

Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de escoger la caseta de nuestro perro es su tamaño. La caseta ideal es aquella que permite que tu perro entre sin ningún problema, pueda ponerse de pie dentro, dar una vuelta y recostarse. Si no puede hacer nada de esto tu perro estará incómodo porque su caseta será pequeña. Tampoco es recomendable adquirir una caseta demasiado grande puesto que no creará un ambiente cálido adecuado a tu can.

 

Asimismo, el ancho de la caseta no puede ser inferior a la longitud de tu perro. Por ejemplo, si tu perro es un Golden Retriever y mide 70 cm de largo (desde el morro hasta el trasero, la cola no cuenta) la anchura de la caseta no puede ser inferior a 70 cm, puesto que entonces tu perro no podría moverse dentro, ni dar la vuelta para tumbarse.

 

La altura de la caseta deberás calcularla en función de la altura de tu perro. La medida ideal es la altura del perro más el 25% de la misma. Por ejemplo, si tu perro mide 75 cm de alto deberás sumarle el 25% para saber la altura perfecta de su caseta. El 25% de 75 es 19, redondeando, así pues 75+19=94 cm. Esta es la altura perfecta para un perro que mide 75 cm de alto. Aplica esta fórmula siguiendo las medidas de tu can.

 

La puerta de la caseta es otro elemento que no podemos descuidar. Es recomendable que se encuentre en uno de los lados de la caseta, puesto que esta situación favorece el aislamiento de la caseta, evitando que entren corrientes de aire y frío. Para saber las medidas ideales de la puerta también deberás tener en cuenta el tamaño de tu perro. No obstante, en esta ocasión la apertura no debe ser más alta que él, las puertas pequeñas evitan mejor la entrada de aire. Lo ideal es que la altitud de la puerta quede justo a la altura del pecho de tu perro, así podrá agacharse sin problemas para entrar.

 

El material de la caseta es otro factor a tener en cuenta a la hora de elegir la más adecuada. Se diferencian dos grandes tipos de casetas para perros:

Casetas de madera. Si están fabricadas con madera de calidad, acostumbran a ser muy resistentes a los cambios de temperatura y situaciones adversas, como tormenta. Mantienen muy bien el calor en su interior y pueden constituir el refugio perfecto para tu perro. Pero, al estar fabricadas con un material natural, requiere de un constante mantenimiento para evitar problemas de humedad, sobre todo. Es recomendable que cuenten con patas que eviten el contacto directo de la caseta con el suelo húmedo.

Casetas de plástico. Este tipo de casetas también suelen ser muy resistentes si están fabricadas con materiales fuertes y de calidad. Su limpieza y mantenimiento es mucho más sencilla que la de las anteriores por estar hechas de plástico. Pero no mantienen el calor con la misma efectividad que las anteriores, de la misma manera que tampoco crean humedad. Con un colchón y una manta pueden convertirse en el habitáculo ideal para tu perro.

Independientemente de la caseta que escojas, siempre es recomendable que la complementes con un colchón para que tu perro se sienta más cómodo. Y, en el caso de elegir una caseta de plástico, no olvides añadir también una manta. La estética de la caseta deberá ir en función de los gustos del dueño, aunque las que cuentan con un pequeño porche frenan mejor el paso del aire.

Cuál es la mejor edad para castrar o esterilizar a mi perro

La esterilización de tu mascota es adecuada porque evitarás superpoblación, piensa que la mayoría de animales abandonados acaban siendo, por desgracia, sacrificados o abandonados a su suerte. Además, esterilizar a tu mascota le aporta beneficios en la salud tanto en los machos como en las hembras.


A qué edad

Es aconsejable hacia los seis meses de edad, aunque hay quienes esperan a la madurez total del perro o incluso hasta después del primero celo en las perras.

Riesgos

Algunos perros pueden tener problemas de salud que ocasiona la prohibición de la esterilización o la castración. Debes informarte acerca de los beneficios para tu mascota, pero también sobre los riesgos asociados a la cirugía.

¿Y si no quiero esterilizar o castrar a mi perro?

Nadie te va a obligar a esterilizar a tu mascota, es una decisión que debes tomar de forma responsable. Pero si optas por no castrar ni esterilizar a tu mascota y no quieres que se reproduzca, tendrás que tomar precauciones al respecto. Por ejemplo, si tienes una hembra sin castrar ni esterilizar tendrás que tener precaución cuando pase con el celo que no sea montada por un macho. En cambio, si tienes un macho como mascota y decides no castrarlo ni esterilizarlo, es tu responsabilidad contenerlo de forma segura para que no monte a ninguna perra.

Cómo saber si mi perro tiene moquillo

Adoramos a nuestra mascota, con la que compartimos mucho tiempo a diario. Por eso cuando la vemos decaída y apática enseguida nos preocupamos por su salud, una reacción importante para determinar si realmente le ocurre algo grave. Existen distintas enfermedades que pueden afectar a nuestro can, de todas ellas el moquillo es una de las más graves, y es que si no es tratada a tiempo puede ocasionar la muerte del animal.

¿Qué es el moquillo?

 

El moquillo, conocido también como distemper, es un peligroso virus que afecta a los perros y a otras especies animales. Se trata de una virosis que es muy cercana al sarampión en los humanos, afectando de forma importante a los animales, en especial a los cachorros y los perros mayores, que pueden desarrollar más complicaciones.

Aunque existe una vacuna contra el moquillo, muchos animales son vulnerables aún a este virus que se encuentra ampliamente propagado en el mundo.

 

¿Cómo se contagia?

 

Al tratarse de un virus, la forma de contagio reside en el contacto con los fluidos de animales infectados, incluyendo el agua o la comida que ha sido consumida por los mismos. La enfermedad es capaz de viajar por aire, por lo que ésta es otra forma de contagio habitual.

Una vez en el cuerpo del animal, el virus toma entre 14 y 18 días para incubarse, momento tras el cual comienzan a mostrarse los primeros síntomas.

 

Síntomas del moquillo

 

La clave para detectar si nuestra mascota está mal de salud es observar siempre con atención su comportamiento. En el caso del moquillo se presentan síntomas muy claros que, con el avance de la enfermedad, van atacando distintas partes del cuerpo del perro a nivel respiratorio, intestinal, cutáneo y neurológico.

Fiebre, que puede aparecer 6 días después del contagio. Desaparece y vuelve a aparecer a medida que la infección va avanzando.

Apatía, pérdida del apetito y decaimiento, el perro deja de ser tan activo como de costumbre.

Disminución en el consumo de agua, lo que conduce a la deshidratación. En este punto ya hay suficientes razones para llevar al animal al veterinario, sin embargo se presentan otros síntomas más claros que apuntan directamente al moquillo.

Problemas respiratorios importantes, con tos, dificultad para respirar y secreciones nasales verdes.

Problemas intestinales como diarrea constante y amarilla y vómitos.

Conjuntivitis o secreciones oculares.

Erupciones en su piel y endurecimiento de las almohadillas de sus patas.

Tics, convulsiones y en casos más graves parálisis.

 

¿Cómo diagnosticar el moquillo?

 

Los primeros síntomas del moquillo pueden apuntar a diversas enfermedades, pero una forma de determinar si se trata de éste virus o de cualquier otra infección es analizando las secreciones oculares producidas por la conjuntivitis. Los problemas respiratorios y el endurecimiento de las almohadillas son síntomas importantes que normalmente apuntan al moquillo, sin embargo siempre se realizarán pruebas para confirmar el diagnóstico.

 

 

Tratamiento de perros con moquillo

 

El moquillo es una enfermedad de gravedad importante que no tiene tratamiento específico, a lo que apuntan los veterinarios es a aplicar medicación para contrarrestar los síntomas que se van presentando y permitir que el perro desarrolle sus propias defensas contra la enfermedad. Los antibióticos para luchar contra las infecciones que generan la enfermedad, los suplementos vitamínicos y los medicamentos para aliviar síntomas específicos son el tratamiento habitual en casos de moquillo.

Mientras antes se detecte el moquillo mejor son las expectativas de vida para el perro, evitando así que el virus avance y ocasione daños neurológicos irreversibles. Resulta muy importante acudir enseguida al veterinario si tu perro nunca ha sido vacunado contra moquillo y sospechas de su existencia, o si ha estado expuesto al entorno de otro animal infectado.

 

Cómo prevenir el moquillo

 

Ante cualquier enfermedad la mejor herramienta es siempre la prevención, y en el caso del moquillo es posible lograrlo con la vacunación oportuna. El perro debe vacunarse por primera vez contra el moquillo entre las 6 y 8 semanas de edad, y recibir el refuerzo de la vacuna cada año.

Si planeas montar a tu perra para que quede embarazada, lo mejor es inmunizarla antes de hacerlo, de este modo transmitirá los anticuerpos de la vacuna a los cachorros durante la lactancia.

Nunca lleves al perro al campo o lo pongas en contacto con otros animales sin antes haber recibido todas sus vacunas, en especial la del moquillo, pues estarás poniendo en riesgo su vida.

Cómo evitar que mi perro suelte tanto pelo

La mayoría de los perros mudan el pelaje dos veces al año, dejando una gran cantidad de pelos por toda nuestra casa. En función de la raza del perro, la caída del pelo durará más o menos tiempo. De igual forma que existen razas que no sueltan nada de pelo, como el Yorkshire Terrier o el Bichón Maltés, hay otras que tienen tendencia a perder muchísimo pelo, como el Labrador Retriever o el Pekinés. No obstante, en muchas ocasiones dicha caída del pelaje puede ser ocasionado no tanto por su necesidad de mudarlo sino por otros aspectos como la mala alimentación o falta de cepillado.

Lo primero que debes hacer es revisar bien a tu perro para ver si sufre una pérdida excesiva del pelo o anormal, si solo pierde de un lado concreto o de todo, porque quizás tenga alguna enfermedad de la piel, como sarna, y ese sea el motivo de la caída. Si esto es así, llévalo inmediatamente al veterinario.

 

Uno de los motivos principales de la caída del pelo del perro es la mala alimentación. Por ello, debes elegir correctamente su comida para devolverle el brillo y la vitalidad a su pelaje. Si tu can recibe todos los nutrientes y proteínas que necesita, su pelo crecerá fuerte y sano y no lo perderá con tanta frecuencia.

La manera más eficaz para evitar que tu perro suelte tanto pelo es cepillárselo dos veces por semana con un cepillo especial para esta función. Aquí tienes las claves para cepillar el pelo de tu perro correctamente. El cepillo más adecuado para recoger todos los pelos muertos y evitar que se dispersen por toda tu casa es el de cerdas metálicas. No obstante, en función del tipo de pelo, largo, medio o corto, de tu can, necesitarás un tipo de cepillo específico.

 

Para cepillar el pelaje de perros con el pelo muy largo y eliminar los sueltos o muertos se recomienda el uso de cepillos de agujas o rastrillo. Los cepillos de agujas suelen ser los que cuentan con una sola línea de dientes con forma de agujas rectas separadas, mientras que los rastrillo pueden tener más de una línea. Estos cepillos engloban varios tipos para que escojas el que más se adecúe al pelaje de tu can. Puedes cepillar primero el pelo de tu perro con un cepillo alisador, si el pelo de tu can es de excesiva caída o no si no lo crees necesario, luego pasa el cepillo rastrillo para acabar de eliminar el pelo muerto acumulado y, por último, utiliza el cepillo de cerdas naturales.

 

Los cepillos alisadores se diferencian de los demás por tener varias líneas de cerdas metálicas, muy finas, y con una ligera curva en la punta de los dientes. Son aconsejables para perros de pelo largo o medio y pueden utilizarse tras el cepillado del pelaje con el peine de cerdas naturales. Hazlo de forma suave para no dañar a tu perro.

 

Para los perros de pelo corto, con el cepillo de cerdas naturales es suficiente ya que no desprenden tanta cantidad de pelo como los anteriores.

 

Otra forma para evitar que a tu perro se le caiga tanto el pelo es bañarlo con un champú especial anticaída o utilizar un acondicionador. No obstante, te recomendamos que lo consultes con tu veterinario para asegurarte de que tu perro puede utilizar este tipo de champús sin problemas. Luego, seca bien su pelo y cepíllalo con las indicaciones anteriores.

De la misma manera que el estado de ánimo propicia la caída del cabello en los humanos, a los perros también les ocurre. Así, un can con estrés o ansiedad será más propenso a sufrir una caída desmesurada del pelo. Dedica a tu perro el tiempo necesario de ejercicio para que gaste toda su energía, libere todas sus tensiones y viva tranquilo.

Si la caída del pelo del perro es un inconveniente para ti a la hora de adoptar uno, asegúrate de informarte bien previamente de las razas que no sueltan pelo

Cómo saber si mi perro está deshidratado

Como en el caso de los humanos, la deshidratación en las mascotas resulta muy peligrosa, poniendo en riesgo su salud y su vida si no es atendida a tiempo. Pero a muchas personas les cuesta saber si su perro está deshidratado.

La mascota puede resultar deshidratada debido a que no ingiere suficiente líquido o a que alguna condición le ha hecho perder más agua de la que ha tomado. Los vómitos o la diarrea suelen ser enfermedades que hacen que nuestro perro pierda demasiado líquido. Al mismo tiempo durante los meses de más calor nuestra mascota debe aumentar la ingesta de agua, de lo contrario corre el riesgo de sufrir de deshidratación.

Una señal inequívoca de que tu perro está deshidratado se esconde en su piel. Un buen consumo de agua hace que la misma sea elástica, por eso toma un poco de piel de tu perro ubicada cerca de su hombro, o en la parte baja de la cervical, y realiza un pliegue. En mascotas hidratadas la piel vuelve enseguida a la normalidad, pero si a tu perro le falta agua la piel demorará un poco más en volver a su posición normal, indicando que le falta elasticidad y por tanto líquido.

Cuando tu animal luce aletargado, le cuesta correr o caminar y no está muy activo, conviene tocar su nariz, si está seca probablemente tenga un cuadro de deshidratación.

Para asegurarte puedes revisar además sus encías, si no lucen húmedas sino resecas, y a su lengua también le falta humedad, el perro está deshidratado.

Ante un caso de deshidratación lo más importante es que tu perro recupere el líquido y los minerales que ha perdido. Intenta darle agua, pero suminístrala poco a poco para evitar que vomite. Muchas veces tras episodios de diarreas y vómitos los perros se resisten a ingerir cualquier cosa, en ese caso puedes administrar el líquido con una jeringa sin aguja de manera constante a lo largo del día.

Otra buena alternativa es darle un caldo de pollo o de carne ligero, que contiene vitaminas, minerales y además le ayudará a hidratarse. El olor puede hacer que el animal se sienta estimulado a beberlo de forma más sencilla.

Por último hay una alternativa sencilla y segura: el suero líquido para bebés, que es apto para perros. Éste es especialmente útil si el animal ha presentado muchos vómitos y diarrea. Sin embargo antes de hacerlo puedes consultar a tu veterinario para que te recomiende la marca más adecuada.

Si ante todas estas alternativas tu perro sigue sin consumir líquidos y luce cada vez más apático y enfermo, debes llevarlo con urgencia al veterinario. Es muy importante que el animal recuperé los líquidos perdidos o su salud estará en riesgo.

Cómo cuidar a mi perro en verano

Llegan los días de calor, y así como nosotros debemos prepararnos luciendo ropa más ligera para aliviar el sofoco, o aumentando la ingesta de agua para no deshidratarnos, nuestros perros también requieren de atenciones especiales para mantenerse saludables durante esta intensa estación. ¿Pero qué medidas debemos tomar en cuenta en éste período?


Durante el verano, como en cualquier otra estación, es muy común salir a dar una vuelta en coche con nuestro perro. Pero repentinamente nos vemos en la necesidad de bajar un momento del automóvil, es allí donde muchos dueños comenten un tremendo error: dejar al perro dentro del coche.

En el verano las temperaturas ascienden de tal forma que en pocos minutos tu mascota puede sufrir un golpe del calor, y en el caso de razas como el bulldog o el pug carlino, que sufren de dificultades respiratorias, pocos minutos en estas condiciones pueden conducirlos a la muerte. Durante ésta estación jamás dejes a tu perro en el coche, ni siquiera por un brevísimo período.

Si sales a pasear, correr o ejercitarte con tu perro, debes ayudarle a aumentar su ingesta de agua. Durante esta época debido al calor y el esfuerzo físico bajo altas temperaturas es más probable que el animal de deshidrate. Lleva siempre contigo una cantimplora especial para tu perro, y en cuanto veas que comienza a sacar la lengua con insistencia, dale un poco de agua. Deja que beba hasta que se sienta satisfecho.

Algunas personas piensan que facilitan la vida de su perro si, ante la llegada del verano, cortan su pelo, creyendo que estarán más frescos. La realidad es que el pelaje ayuda a nuestro perro a protegerse del sol, por lo que al hacer esto lo estaríamos dejando expuesto. Lo mejor es cortar su pelo en primavera u otoño.

Si estás constantemente fuera con tu perro quizá conviene protegerlo del sol. Lo mejor es salir con él en las primeras horas de la mañana o al final de la tarde, cuando el sol está menos intenso, así evitarás que queme sus patas con el asfalto o que el calor lo afecte demasiado. Pero si el plan es llevarlo a pasear o a la playa en otro momento del día, deberás disponer de una sombrilla o espacio con sombra para que se resguarde y no hacerlo caminar demasiado.

Nunca apliques protector solar humano en el animal, ésto es muy peligroso para su salud. Si deseas usar crema protectora para el sol, consulta con tu veterinario cuáles son las opciones.

Durante las semanas de mayor calor debes disminuir la cantidad de ejercicio que hace tu perro en el caso de que sea viejo, tenga sobrepeso o cuente con un pelaje demasiado grueso. De esta forma evitar someterlo a situaciones extremas que puedan afectar su salud.

Y si el plan es pasear por el campo o la montaña, recuerda que en verano aumenta la presencia de insectos y parásitos, haciendo que tu perro sea más vulnerable, por lo que es importante prevenir las pulgas y garrapatas aumentando los cuidados.

Si observas que tu perro luce agotado, aletargado, sacando constantemente la lengua, si está mareado, vomita o se tira al suelo, es importante atenderlo enseguida disminuyendo la temperatura de su cuerpo, pues posiblemente ha sido víctima de un golpe de calor.

Llévalo a un sitio con sombra y aplica abundante agua preferiblemente fresca en su cabeza, cuello y torso. Deja que beba agua y no dejes de refrescar todo su cuerpo. Una vez que la situación esté un poco más controlada, lleva al animal al veterinario para una revisión completa.

Cómo cuidar los callos en los codos de mi perro

Las durezas y callosidades no son solo propias de los humanos, nuestros queridos compañeros también pueden sufrirlas y, al igual que nosotros, experimentar molestias por ellas. Pero este problema tiene soluciones sencillas que harán que tu can se sienta mucho mejor

La aparición de callos se debe, normalmente, a una constante presión en determinada zona del cuerpo del animal debido a su exceso de peso o al roce con superficies que son demasiado rústicas, por ejemplo la tierra, los pisos de cemento etc.

Los callos aparecen comúnmente en los codos de los perros de pelo corto, aunque también pueden verse en sus nalgas. Estas durezas generan molestias pues están constantemente en roce con el suelo y las distintas superficies en las que nuestro perro se sienta o acuesta.

En muchos casos las callosidades en los codos o las nalgas de nuestro perro pueden convertirse en heridas que causan sangrado e infecciones, y es que si el roce con superficies duras es constante resulta difícil que el animal mejore si no atendemos la situación.

La mejor forma de curar los callos de nuestro perro es aplicando varias veces al día una crema hidratante que mejore la piel de la zona y le aporte flexibilidad. Bajo ningún concepto puedes aplicar crema para humanos, deberás consultar a tu veterinario y pedirle que te recomiende el producto adecuado para tu mascota.

Una medida que puedes tomar enseguida es mejorar la superficie en la que tu animal se acuesta constantemente y hacerla más cómoda. Por ejemplo colocar un buen colchón en la zona donde duerme o en el área donde pasa mayor tiempo acostado o, en el caso de las personas con jardín, mudar su casa a un lugar en el que haya pasto o césped. Mientras menos roce haya con superficies duras más rápido se recuperará tu perro.

Si a pesar de aplicar la crema y cambiar la superficie donde el animal se echa observas que el problema no mejora, es recomendable que lo lleves al veterinario para que el especialista lo revise y encuentre una mejor solución.

Cómo evitar que mi perro se pierda

Los dueños de mascotas enfrentan un temor constante: que el animal se extravíe y no poder encontrarlo. Pero en el caso de los perros es posible entrenar al animal y tomar algunas medidas para que, si sucede, los podamos recuperar fácilmente.


Una de las mejores alternativas para encontrar a tu perro si se extravía es insertarle el microchip. Este proceso es realizado por los veterinarios sin representar una molestia para el animal, por el contrario es de gran utilidad para evitar que se pierda, por eso no dudes en consultar a un especialista acerca del tema.

Desde pequeños nuestros perros deben llevar una cadena con una placa que los identifique y en la que figuren tus datos de contacto, de esta forma si alguien encuentra al animal podrá devolverlo fácilmente.

Es necesario que desde cachorro tu perro conozca la zona en la que vive a la perfección. Los animales se ubican en su entorno por el olfato, por eso sácalo a pasear por tu calle y las calles cercanas a tu hogar, llévalo a los parques del área y tomen el camino de regreso a casa por diferentes vías para que en caso de pérdida el perro sepa como volver a casa.

Siempre es recomendable pasear al perro con correa, pues ante cualquier cosa que lo estimule el animal podría partir a la carrera y lo perderíamos de vista. Si tu perro sale pocas veces de casa es aún más recomendable que use la cadena.

Es importante que tu perro interactúe con otras personas, pues si se pierde no se pondrá nervioso si alguien que quiere ayudar intenta acercarse, ésta es una de las tantas razones por las que recomendamos que lo saques a pasear.

Como siempre el mejor consejo es la prevención, mantente siempre atento a tu mascota, vigila que no se salga de casa en un descuido y cuando lo saques a pasear no le quites el ojo de encima.

Cómo encontrar a mi perro

Una mascota es parte de nuestra familia y la amamos como tal. Por eso cuando por algún motivo desaparece la desesperación nos invade y no sabemos por dónde comenzar a buscar, mucho más cuando se trata de un can juguetón y amigable.

Si tu perro es cachorro y aún no sale de casa es posible que más que perdido se encuentre escondido, por eso lo primero que debes hacer es buscar en todos los rincones de tu casa. Debajo de las camas, muebles y en cualquier espacio pequeño en el que piensas que pueda caber. Escucha con atención, pues si está atrapado de seguro llorará y podrás ubicarlo.

 

Si tu perro ha desaparecido de casa deberás comenzar buscando en tu hogar. Revisa cada espacio por dentro, el jardín y sus rincones. Revisa también el jardín de tus vecinos, puede que tu perro se haya quedado distraído jugando con algo que haya llamado su atención. Pregunta a los vecinos si han visto a tu mascota y difunde tu contacto por si alguno casualmente lo encuentra.

Da varias vueltas por tu calle y barrio, y recorre los sitios donde lo llevas habitualmente de paseo. Los perros son animales de costumbres y son capaces de llegar a los sitios que visitan con frecuencia sin problema gracias a su olfato. Regresa nuevamente a casa para chequear si el animal volvió.

Ve al sitio donde viste a tu perro por última vez, es muy probable que el animal continúe allí. Por ejemplo si has perdido a tu perro en un parque puedes pedirle a las personas que te ayuden a ubicarlo, mientras más ojos mejor. Grita su nombre, si la mascota está cerca responderá al llamado de su amo.

Nunca busques a tu perro en coche, estas mascotas saben cuándo se han extraviado de su ruta habitual y por nerviosismo no suelen acercarse a calles llenas de coches. Es más fácil que te muevas en bicicleta o a pie

Si tras dar varias vueltas no lo encuentras, llama enseguida a alguna de las asociaciones de protección animal de tu comunidad y si no conoces ninguna comunícate con la policía para que te guíen. Prepara carteles con la foto del perro y tus datos de contacto para dárselos a protección animal y distribuirlos en tu barrio.

Ubica cuáles son los centros veterinarios más cercanos a tu casa y llama informando que tu perro está extraviado. Si alguien lo encontró herido es muy posible que lo haya llevado a un centro cercano. Distribuye los carteles con la foto del animal también en estos lugares

Visita los refugios de animales cercanos a tu zona, puede que tu perro haya sido recogido y se encuentre allí. Además muchas comunidades cuentan con páginas web de animales perdidos y encontrados, no dudes en publicar los datos de tu mascota allí.

Ten calma y paciencia, pero trabaja de forma enérgica para encontrar a tu perro, mientras más posibilidades abarques más probabilidades habrá de que lo recuperes.

Fuente: uncomo.com

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