Cómo elegir una caseta para mi perro

Cómo elegir una caseta para mi perro

La caseta es un elemento fundamental para todos aquellos perros que viven o duermen en el exterior. Sobre todo en épocas de frío, la caseta es el refugio del can y como tal debes escoger la que más se adecúa a él. Para ello, deberás tener en cuenta tanto el tamaño de tu perro como las condiciones climáticas de tu lugar de residencia.

Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de escoger la caseta de nuestro perro es su tamaño. La caseta ideal es aquella que permite que tu perro entre sin ningún problema, pueda ponerse de pie dentro, dar una vuelta y recostarse. Si no puede hacer nada de esto tu perro estará incómodo porque su caseta será pequeña. Tampoco es recomendable adquirir una caseta demasiado grande puesto que no creará un ambiente cálido adecuado a tu can.

Asimismo, el ancho de la caseta no puede ser inferior a la longitud de tu perro. Por ejemplo, si tu perro es un Golden Retriever y mide 70 cm de largo (desde el morro hasta el trasero, la cola no cuenta) la anchura de la caseta no puede ser inferior a 70 cm, puesto que entonces tu perro no podría moverse dentro, ni dar la vuelta para tumbarse.

La altura de la caseta deberás calcularla en función de la altura de tu perro. La medida ideal es la altura del perro más el 25% de la misma. Por ejemplo, si tu perro mide 75 cm de alto deberás sumarle el 25% para saber la altura perfecta de su caseta. El 25% de 75 es 19, redondeando, así pues 75+19=94 cm. Esta es la altura perfecta para un perro que mide 75 cm de alto. Aplica esta fórmula siguiendo las medidas de tu can.

La puerta de la caseta es otro elemento que no podemos descuidar. Es recomendable que se encuentre en uno de los lados de la caseta, puesto que esta situación favorece el aislamiento de la caseta, evitando que entren corrientes de aire y frío. Para saber las medidas ideales de la puerta también deberás tener en cuenta el tamaño de tu perro. No obstante, en esta ocasión la apertura no debe ser más alta que él, las puertas pequeñas evitan mejor la entrada de aire. Lo ideal es que la altitud de la puerta quede justo a la altura del pecho de tu perro, así podrá agacharse sin problemas para entrar.

El material de la caseta es otro factor a tener en cuenta a la hora de elegir la más adecuada. Se diferencian dos grandes tipos de casetas para perros:

Casetas de madera. Si están fabricadas con madera de calidad, acostumbran a ser muy resistentes a los cambios de temperatura y situaciones adversas, como tormenta. Mantienen muy bien el calor en su interior y pueden constituir el refugio perfecto para tu perro. Pero, al estar fabricadas con un material natural, requiere de un constante mantenimiento para evitar problemas de humedad, sobre todo. Es recomendable que cuenten con patas que eviten el contacto directo de la caseta con el suelo húmedo.

Casetas de plástico. Este tipo de casetas también suelen ser muy resistentes si están fabricadas con materiales fuertes y de calidad. Su limpieza y mantenimiento es mucho más sencilla que la de las anteriores por estar hechas de plástico. Pero no mantienen el calor con la misma efectividad que las anteriores, de la misma manera que tampoco crean humedad. Con un colchón y una manta pueden convertirse en el habitáculo ideal para tu perro.

Independientemente de la caseta que escojas, siempre es recomendable que la complementes con un colchón para que tu perro se sienta más cómodo. Y, en el caso de elegir una caseta de plástico, no olvides añadir también una manta. La estética de la caseta deberá ir en función de los gustos del dueño, aunque las que cuentan con un pequeño porche frenan mejor el paso del aire.