Cómo entrenar a un perro sordo

Empezar a entrenar a un perro sordo no se diferencia mucho de entrenar a un perro que no tenga problemas de audición, ya que ambos necesitan ser reforzados positivamente para que repitan las conductas que deseas. Si tienes un perro sordo sabrás que las pautas para educarle deben ser el doble y más constantes que las de un perro que sí oye, ya que la mayoría de las pautas son verbales. Al tener un perro sordo, tendrás que utilizar alternativas para obtener y, sobre todo, para mantener la atención de tu perro, además de encontrar sustitutos para su elogio.

La visión será la mejor comunicación que tendrás con un perro sordo. Debes saber que los perros independientemente de que sean sordos o no, aprenden más rápido señales que órdenes verbales, así que esto es una ventaja. Pero debes asegurarte que todos los miembros de tu familia o al menos las personas que traten al perro con frecuencia, hagan las mismas señales que haces con él, puesto que si no solo se sentirá confundido y no podrá relacionar la señal con la orden.

Tu lenguaje corporal y tus expresiones faciales también son muy importantes para que pueda entender tus sentimientos y saber si estás enfadado o alegre. No dudes en exagerar tu expresión de alegría o de desaprobación con tu rostro.

Mantener la atención de un perro sordo y que te mire el tiempo necesario puede resultar lo más complicado. Para ello, es imprescindible que tengas algo que le haga tener atención hacia ti: la comida. Gracias a su olfato y a la vista, si tienes comida junto a ti podrá prestar atención a tus señales.

Debes ayudarle a identificar el comportamiento deseado para que lo repita. Para ello, haz que asocie el comportamiento con algo que le gusta como una caricia, un juguete, comida, etc.
Otra manera para captar su atención y que lo asocie a ti es con una luz de una linterna o con un collar de vibración que puedes encontrar en tiendas de mascotas. Pero para que asocie la luz de la linterna o la vibración del collar con tu llamada, deberás enseñárselo recompensándole.

Recuerda que la educación de un perro es muy importante para poder conseguir una buena convivencia y requiere mucho compromiso y paciencia por tu parte. Descubrirás como se volverá una experiencia muy enriquecedora cuando consigas comunicarte con tu mascota, además de ayudar a tu perro a vivir en un mundo de oyentes.