Cómo tratar la coprofagia canina

La coprofagia canina es un trastorno del comportamiento más usual de lo que creemos y que, básicamente, consiste en que el perro come sus excrementos o los de otra mascota. Son diversos los motivos que pueden llevar al animal a actuar de este modo y, por ello, también existen diferentes formas de atajar este problema.

Uno de los motivos que lleva a nuestro perro a comer excrementos es la falta de alguna vitamina esencial en su dieta o, simplemente, una alimentación insuficiente en cantidad. Por ello, debemos analizar si estamos proporcionando a nuestra mascota toda la comida que necesita.

La coprofagia canina también se puede deber a que nuestro perro imita el comportamiento de otro animal al que ha visto comer excrementos. En este caso, la solución consiste en reprender a nuestra mascota, haciéndole ver que su conducta es incorrecta.

Los excrementos, pese a que a nosotros nos provocan repulsión, tienen buen sabor a juicio del perro. Cuando veamos que nuestra mascota va a comerlos, debemos agregar a éstos un suplemento en polvo que da mal sabor y que podemos encontrar en cualquier tienda de animales.
Repitiendo esta acción varias veces, conseguiremos que el animal asocie mal sabor y excremento y abandone su conducta.

En caso de que no logres atajar de estos modos la coprofagia de tu perro, acude a consultar al veterinario, ya que tu mascota corre serio riesgo de coger una infección. Un especialista podrá indicarte otros métodos para solucionar este problema.