Necesidades Emocionales del Perro: la Consistencia

Hola amigos,

Ya hemos hablado de 3 de las necesidades emocionales que tiene vuestro perro, que eran el sentirse seguro, el amor, y la confianza hacia vosotros. Podéis leer los artículos sobre estos temas pinchando aquí. Hoy quiero seguir con este tema. En concreto, os voy a hablar de la consistencia en su desarrollo, que aunque suene un poco complejo y muchos no sepáis de qué se trata, veréis que es muy sencillo de entender.

Los propietarios de perros como nosotros siempre estamos atentos a satisfacer todas sus necesidades, de cara a que sea un perro feliz y a evitar problemas de conducta, ¿verdad? Leemos blogs como éste y muchos otros, todo con tal de aprender qué puedo darle a mi perro para que sea feliz. La información es mucha y variada, a veces compleja, pero hay un concepto que no debemos olvidar nunca: los perros crecen y se desarrollan y sus necesidades cambian con el tiempo. Esto es importante para saber entender de toda la información disponible cuál es la más útil para nosotros y nuestro perro. No es lo mismo si hablamos de las necesidades de un perro en plena adolescencia o de un perro más mayor. Hasta aquí todo claro, ¿cierto?

Bien, demos un pasito más y entendamos que ya que el perro crece y sus necesidades cambian, nuestra forma de comportarnos con ellos, lo que le ofrecemos, también ha de cambiar. Esto es la consistencia en la educación. No solo el tener lo que necesita en un momento dado sino que vaya encontrando lo que necesita de forma paralela a su desarrollo.

Las necesidades de los perros cambian según crecen y según la etapa de la vida en la que se encuentran

Para ello, es fundamental entender las distintas etapas de la vida de un perro que, a grandes rasgos, podemos resumir en:

  • En la etapa de cachorro necesita una zona adecuada para hacer pipí, no dejar objetos que pueda romper o hacerse daño a su alcance, que pueda estar solo el tiempo adecuado, sociabilizarse de forma adecuada en tiempo y forma, con perros de su edad, etc.
  • En la etapa adolescente, una etapa crucial en relación a los miedos, tienen una capacidad de exploración mayor que en la etapa anterior y no es que sea desobediente sino que es propio de su desarrollo. Se relaciona de una forma más brusca o violenta, en algunos casos puede acabar en peleas, pero esto es previsible y por tanto hay que ofrecerle estímulos y situaciones adecuados para prevenir altercados además de que pueda desarrollarse adecuadamente en relación a la energía propia de esta etapa.
  • Etapa adulta, pasada la etapa anterior, el perro está más sosegado y sereno aunque seguirá necesitando relacionarse y hacer ejercicio de manera adecuada a sus características físicas.
  • Etapa anciana, en esta etapa la tranquilidad y respeto es fundamental. Por supuesto siguen necesitando relacionarse y salir pero habrá que respetar su menor autonomía, problemas derivados de la edad (ceguera, sordera, artrosis, etc.) y tratarlo con respeto y cuidado como los señores mayores que son.

También habrá momentos, como la gestación, la maternidad o una enfermedad, que por supuesto requerirán atenciones especiales.

Satisfacer sus necesidades en cada etapa es lo que llamamos “consistencia”

Entendiendo esto conseguimos que nuestro mejor amigo esté sereno y feliz a lo largo de toda su vida, generando en él o ella una sensación de seguridad respecto a lo que ocurre en su entorno porque entiende que se adapta a su desarrollo.

Si tenéis alguna duda al respecto o queréis comentar algún caso, no dudéis en contactarme pinchando aquí.

Espero que os haya gustado y sido de utilidad.

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